Tregua
Sus cabellos anuncian el invierno, se acerca y él sentado. Ojos melancólicos, recuerdos y una sonrisa se esboza en su rostro. Ahí está ella sentada en medio de su camino, ahí esta él mirado el rostro de aquella que antes partió....
Su figura aún se distingue, sus ojos se reflejan en un pasado que tal vez , él no quiere traer al hoy. Mientras desde su melancolía nace una dulce voz que acaricia su cansancio, pero trae los temores de su pronto invierno.
Él es aquello que está por pasar , ella el comienzo de un nuevo día; primavera que rejuvenece y sus brazos cansados levanta. ¿Que hacer? detenerse un segundo y dejarle escapar o ser parte de ella sin entorpecer sus pasos?
Prefirió acercarse a ella, nacer con su mirada y sentir; como nunca antes, vivir y abrazar lo que en ambos nació. Los miedos continuaron, pero que importaba si sus manos no estaban vacías, que importaba si el otoño o invierno de su vida llegaba, si era ella que pintaba de luz el instante que el vivía. Cambiaba la rutina, cambiaba la torpeza de las palabras...ella tan sólo decía : te quiero.....Una palabra con un sentido, una palabra y era solo de él.
De pronto, pareció que que el invierno quiso apoderarse de ella. Si , así es, quiso tomar parte de su felicidad....No le pertenecía, más el tiempo dijo sí y es así como se la arrebató. ¿Es justo?, no lo sé ...y ¿que es justo realmente?, no lo sé....
Como camina con la soledad de la cual se desprendió, con aquella con quién pensó que ya no sería nuevamente su invitada ni compañera en sus tertulias.
Sí, fué una tregua en su vida, fué un paréntesis. Un cerrar de ojos, una tregua con la vida, un respiro de sus pasos, un olvido de su cansancio. Por un momento, fué el escape de este mundo, tan real que ni los sueños eran parte de este, pues sus días dictaron a sus sentidos el reconocimiento de esto que era tan real...
Apretar sus labios que antes eran endulzados con la brisa fresca de ella, enfriar sus ojos ante el mundo, mientras su corazón le rogaba que le dejase escapar y manifestarse ante el mundo. Así fué ese instante de tregua con la vida. Nada más, sus recuerdos tendrían un lugar de descanso cada vez que sus pasos quisieran buscar un momento de felicidad y de paz. Recordaría que en el mundo la vida se detuvo para que él pudiese vivir y tomar fuerzas para respirar.
Ella, se fué....
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