Estación de Trenes

Sentada en un banco de la estacion de trenes esperaba mirando las máquinas pasar. Le provocaba contar los bagones, mirar a quienes abordaban el tren....

Así pasaban los minutos del dia que de forma mágica se transformaban en horas, cada una con sus respestivos colores giraban en un circulo de extraña rutina
solo que esta vez se daba cuenta.

Inicio una espera fatigosa; los bajones de cada tren eran oscuros, los seres que bajaban en esta estacion eran espectros desagradables.Cada uno de ellos corría en su propia pista, cada uno de ellos olvidaba el entorno de su alma y ponía cadenas a su libertad. Algunos niños se esforzaban gritando fuertemente en un conjuro que permitiera a sus padres mirarles, sonreír o tal vez devolver un grito de desagrado por tanta manifestación de impaciencia. Luego, entre tantos pasos se divisaba una sonrisa, un gesto amable y ella respondía al compas de el calor de ese gesto.

Entonces he de esperar de esta forma?. Entonces he de ahogar mi cansancio? y aun no comprendo cual de aquellos trae mi fortuna....(pensaba ella)
De distintos tonos transcurrian las tardes, las noches, las mañanas cortas; que de alguna forma suspiraban a su lado. Sus pies pesaban de tal manera que era mejor arrastrarlos, solo de esa forma podría soportar un empujon provocado por alguno de aquellos que corría.

Deseaba que todas las noches fueran largas,que los sueños le ayudaran a navegar por los misterios y fantasias de su mente, mientras la realidad escapaba oculta en disfrazada de rutina.

Un dia una mujer se sentó a su lado, una anciana.....si era una anciana, con la esperanza de transformar esos vagones que pasaban frente a ella, tornandose de los colores que las horas y los días entregaban. Le hablo fuertemente y en medio de la música de sus palabras la joven dejo caer algunas lágrimas que vaciaban la soledad de las tardes. Parecía que esa anciana entendía lo que sucedía por su alma, parecía que descubria la intimidad de sus sentimientos, de los sueños que le ayudaban a enfrentar la espera.

Le hablo de los desafios de la vida, de los misterios que ella encerraba, le entregó sin saber la llave hacia el término de su espera. Fué de esta manera como la joven empezó a caminar, esta vez en contra del andar del tren ....en contra de cada uno de los vagones que vió pasar por tanto tiempo y que detuvieron su vida en esa estación.

Los colores de las horas, danzaban en su vida fundiendose en cada sueño que su rostro enmarcaba con una sonrisa, no entendió como fue que su espalda ahora era liviana parecía que los rayos de luz se deslizaban a sus pasos y entonces descubrió el sentido de su viaje. Avanzo por estaciones, abrazo equipajes de sueños,pero esta vez no se detuvo a esperar.

Comentarios

  1. hermoso escrito, bueno como siempre!

    ¿Qué es de su vida?
    ¿Cuando tendremos más post en el blog?

    se despide,
    uno de sus seguidores.

    guau!

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